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lunes, 22 de agosto de 2016

¿Qué ordenador necesito?



Hay momentos en la vida que siempre llegan: el primer coche, elegir estudios...o cuándo renovar el ordenador. Pese a que puede parecer una decisión fácil, no lo es tanto cuando pensamos en cuál es el equipo que más se ajusta a nuestras necesidades. Sin embargo, en Syscel hemos elaborado una pequeña guía para que tener ordenador nuevo sea un poco más sencillo, distinguiendo entre necesidades bien diferenciadas.
  1. Un ordenador sencillo: para navegar, ver películas y escuchar música. Un equipo formado por un procesador i3 de doble núcleo, 4 GB de RAM, y un disco duro de 500GB junto a otro de tipo SSD será más que suficiente para realizar las tareas más básicas y usuales. La tarjeta gráfica de la placa será más que suficiente.
  2. Un equipo ‘gaming’: para jugar a todo lo que se ponga por delante. En estos casos, los usuarios suelen saber mejor lo que necesitan, pero un procesador i5 con 8 GB de RAM, HDD de 1 TB y SSD de al menos 240GB hará que nada pare a los más jugones. En cuanto a la gráfica, lo tenemos claro: la nueva serie 10 de Nvidia o los recientes modelos de AMD (como la rx 480) son de obligada instalación.
  3. Un PC para trabajadores de edición, programación o diseño. En este caso, importa más la capacidad de procesamiento en multitarea que la potencia bruta de la tarjeta gráfica, por lo que un i7 con 16GB de RAM, 2 TB de HDD y un SSD de capacidad suficiente son algo básico si se quiere trabajar sin problemas. La serie Quadro de Nvidia debe ser la elegida para la tarjeta gráfica.

miércoles, 17 de agosto de 2016

El ordenador personal cumple 35 años



En un mes de agosto como este, pero hace 35 años, IBM lanzó al mercado el que está considerado históricamente como el primer ordenador personal de la historia. El PC que la multinacional estadounidense lanzó al mercado el 12 de agosto de 1981 fue desarrollado por tan sólo 12 personas, cuyas aspiraciones más optimistas alcanzaban la cifra de 241.000 unidades durante los próximos cinco años.

Y sí, IBM logró vender 241.000 unidades...pero tan sólo durante el primer mes. La revolución informática había llegado a nuestros hogares para quedarse: pasamos de ordenadores gigantes que precisaban de una habitación entera y 20.000 dólares de presupuesto a pequeños sistemas personales de 1565 dólares. IBM se vio superada por la situación y no tuvo más remedio que delegar en Intel la fabricación de procesadores, y el sistema operativo a una empresa -por aquel entonces desconocida- llamada Microsoft.

El IBM 5150 estaba compuesto de un monitor monocromático de color verde, un teclado, una unidad central de base, una impresora y una disquetera externa. En cuanto a sus especificaciones técnicas, contaba con 16/64 Kb de RAM, un Intel 8088 a 4,77 MHz y no disponía de disco duro (había que adquirir uno externo de tan sólo 10 MB). Una unidad muy modesta en comparación con los equipos actuales, pero que sentó las bases de la informática actual.

jueves, 21 de julio de 2016

¿Qué es un disco SSD?




Probablemente hayas visto las siglas SSD en algún ordenador montado en los últimos dos años, reflejadas como una unidad más de disco duro del equipo. Un SSD (Solid-State Driver) no es más que un avance en el campo de los dispositivos de almacenamiento, similares a los tradicionales HDD (Hard Disk Drive, o Disco Duro) pero utilizando una tecnología completamente diferente.

Un HDD, a grosso modo, está formado por una cabeza lectora y una aguja que se encuentran posicionadas sobre varios discos que giran constantemente. Dicha aguja se mueve con gran precisión sobre los discos en busca de los datos ubicados en la “superficie” del disco.

Un SSD funciona de forma completamente diferente, ya que éste almacena los datos en chips de memoria flash (memorias NAND). Es decir, electricidad y circuitería que no necesitan de ninguna cabeza lectora, lo que repercute en una mayor velocidad y fiabilidad. El ruido, además, desaparece por completo.

La duda principal de los que deciden comprar o montar un nuevo ordenador por piezas es muy simple: ¿optar por un HDD o por un SSD? La respuesta, en este caso, es bien clara: se debe apostar por ambos. La velocidad que aporta un SSD en combinación con la capacidad de un buen HDD es una opción imbatible en todos los aspectos.